Curicó creció sobre la terraza fluvial del río Mataquito y los depósitos aluviales de la cordillera de la costa. Eso dejó un subsuelo de arenas limosas y gravas en matriz suelta que complica cualquier cimentación de mediana altura. Cuando el terreno no da la densidad necesaria, la vibrocompactación se vuelve la ruta más directa para evitar asentamientos diferidos. Nuestro equipo de laboratorio enlaza la campaña de sondaje SPT con los parámetros de diseño, ajustando la malla triangular y los tiempos de vibración según la resistencia real medida en cada punto. No trabajamos con recetas genéricas; la energía de compactación se calibra frente al perfil estratigráfico que entregan los sondeos, y la verificación se hace con ensayos post-tratamiento que confirman el incremento de densidad relativa exigido por la normativa chilena.
La malla de vibrocompactación en Curicó se ajusta metro a metro: la terraza del Mataquito no es homogénea y tratarla como tal genera puntos blandos que fallan después.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de suelo en Curicó se puede mejorar con vibrocompactación?
La técnica funciona en suelos granulares con menos del 12–15% de finos. En Curicó, las arenas limpias a ligeramente limosas de la terraza del Mataquito suelen ser aptas. Si el contenido de finos supera ese umbral, la vibración no drena el exceso de presión de poros y la densificación se frena. Antes de diseñar, realizamos granulometrías por lavado en cada sondeo para confirmar la viabilidad.
¿Cuánto cuesta un diseño de vibrocompactación en Curicó?
El diseño completo, incluyendo la campaña de SPT, CPT pre y post-tratamiento, y la emisión del informe de verificación, se mueve en un rango de $685.000 a $2.863.000, dependiendo del área a tratar y la cantidad de puntos de control requeridos por la norma NCh1508.
¿Qué parámetros definen la malla de puntos de vibrocompactación?
La separación entre puntos se define por la potencia del vibrador, la frecuencia de operación y la resistencia del suelo medida con CPT. En Curicó, con equipos de 130 kW, partimos con malla triangular de 2.2 m y la cerramos a 1.8 m si la resistencia por punta inicial está bajo 5 MPa. El tiempo de permanencia en cada punto se ajusta hasta que el cono de depresión deja de recibir material de aporte.