El camión penetrómetro avanza lentamente por un predio agrícola al poniente de Curicó, cerca de la Ruta 5 Sur. Sobre su plataforma, el sistema hidráulico empuja una punta cónica instrumentada a velocidad constante de 2 cm/s. No hay golpes de martillo ni extracción de muestras: el cono registra en tiempo real la resistencia de punta (qc) y la fricción lateral (fs) cada centímetro de avance. En esta zona de la Depresión Intermedia, donde los sedimentos fluviales del río Mataquito y antiguos depósitos de ceniza volcánica se alternan de manera impredecible, las 20 toneladas de empuje del equipo permiten atravesar lentes de arena densa y llegar hasta los 20 o 25 metros de profundidad. El ensayo CPT en Curicó se ha vuelto una herramienta indispensable para proyectos que requieren conocer con exactitud la estratigrafía sin las limitaciones del SPT. Cuando el perfil muestra una capa de suelo fino potencialmente licuable, el equipo técnico complementa la campaña con un análisis de licuefacción para evaluar el riesgo sísmico según la demanda del emplazamiento.
En el valle del Mataquito, un perfil CPTu cada centímetro aporta más información sobre la consistencia del subsuelo que un muestreo SPT cada metro.
