La cuenca del río Mataquito y los depósitos fluvio-volcánicos que caracterizan la geología de Curicó imponen condiciones de sitio que no se pueden generalizar desde los mapas de zonificación regional. A una latitud de 34°59' S, la ciudad está emplazada sobre terrazas aluviales con intercalaciones de arenas limosas y cenizas volcánicas que, ante un evento sísmico de magnitud moderada a alta, pueden desarrollar excesos de presión de poros si el nivel freático se encuentra somero. Nuestro trabajo parte justamente de esa verificación: perforamos, extraemos muestras inalteradas y medimos la posición real del agua subterránea en cada campaña, porque en Curicó la profundidad del nivel freático varía estacionalmente y entre sectores como Rauquén, Zapallar o el radio urbano consolidado. La evaluación del ensayo CPT permite obtener perfiles continuos de resistencia de punta y fricción lateral, datos que luego procesamos con las formulaciones simplificadas de Seed e Idriss y los ajustes de Idriss y Boulanger para estimar el factor de seguridad contra la licuación a distintas profundidades.
La resistencia a la licuación en Curicó depende tanto de la densidad relativa de las arenas como del contenido de finos plásticos, un parámetro que solo se obtiene con ensayos de laboratorio específicos.
Consideraciones locales
El desarrollo urbano de Curicó posterior al terremoto de 2010 evidenció que las zonas de expansión hacia el poniente, sobre terrazas bajas del río Mataquito, presentan estratos de arena limosa suelta con nivel freático a menos de 2 metros en invierno. En esos sectores, un evento sísmico de subducción como el de 2010 o un intraplaca profundo como el de Chillán 1939 puede gatillar licuación si la aceleración máxima en superficie supera los 0.15g y la duración del movimiento fuerte excede los 40 segundos. El riesgo no se limita a la pérdida de capacidad de soporte: los desplazamientos laterales hacia cauces naturales y los asentamientos diferenciales por reconsolidación del suelo luego del evento son los que realmente comprometen la integridad de fundaciones corridas, losas de hormigón y redes enterradas de servicios. Por eso aplicamos el procedimiento de evaluación de desplazamientos laterales propuesto por Youd y colaboradores, calibrado con los valores de CPTu y SPT obtenidos en cada campaña, para cuantificar la demanda de deformación que deberá resistir la estructura.
Preguntas frecuentes
¿Qué zonas de Curicó presentan mayor riesgo de licuefacción?
Las terrazas bajas del río Mataquito y los sectores con rellenos aluviales no consolidados al poniente del centro urbano concentran el mayor potencial, especialmente donde el nivel freático se ubica a menos de 3 metros de profundidad durante el invierno. La zonificación de detalle requiere perforaciones locales, porque los depósitos de ceniza volcánica intercalados modifican la permeabilidad y la respuesta sísmica del perfil.
¿Cuánto cuesta aproximadamente un estudio de licuefacción en Curicó?
El costo de una evaluación completa, que incluye campaña de CPTu, ensayos de laboratorio y análisis de licuación con cálculo de asentamientos, se sitúa entre $1.308.000 y $2.059.000 pesos chilenos, dependiendo de la cantidad de puntos de investigación y de la profundidad que se requiera alcanzar.
¿Qué diferencia hay entre un CPTu y un SPT para evaluar licuación?
El CPTu entrega un perfil continuo de resistencia de punta, fricción y presión de poros, lo que permite identificar capas delgadas de arena suelta que el SPT, por su espaciamiento métrico, puede pasar por alto. El SPT, en cambio, recupera muestra alterada para medir la granulometría y el contenido de finos, datos esenciales para corregir la resistencia cíclica. En Curicó usamos ambos de manera complementaria cuando la normativa o la complejidad del perfil lo exigen.
¿Los terremotos intraplaca generan licuación en la zona de Curicó?
Sí, aunque los sismos de subducción tipo Maule 2010 tienen mayor duración y afectan un área más extensa, los sismos intraplaca profundos como el de Chillán 1939 (Mw ~7.8) pueden generar aceleraciones locales altas en Curicó y desencadenar licuación en estratos granulares sueltos saturados. Nuestro análisis considera ambas fuentes sismogénicas, utilizando la aceleración máxima de diseño que establece la NCh433 para la zona sísmica 3.