Uno de los errores más costosos que vemos en proyectos de la región del Maule es suponer que el suelo drenará por sí solo sin verificar su permeabilidad real en campo. En Curicó, donde la napa freática puede estar muy cerca de la superficie —especialmente hacia los sectores de la depresión intermedia y el valle del río Mataquito—, asumir condiciones de drenaje sin un ensayo Lefranc o Lugeon es un riesgo que ninguna obra debería correr. El ensayo de permeabilidad en campo nos permite medir la conductividad hidráulica directamente en el terreno, sin las distorsiones que introduce una muestra alterada en laboratorio. Para proyectos de edificación, obras viales o sistemas de aguas subterráneas, complementamos esta información con un estudio de SPT que entrega la estratigrafía precisa del perfil, porque en suelos aluviales como los de Curicó la variabilidad vertical puede ser determinante para el diseño de drenajes.
En la cuenca de Curicó, un ensayo de permeabilidad mal ejecutado puede subestimar el caudal de infiltración y comprometer la estabilidad de excavaciones profundas.
Procedimiento y alcance
En un proyecto de planta agroindustrial cerca del acceso sur de Curicó, nos encontramos con un perfil de gravas arenosas con lentes de limo que alternaban cada dos metros. El cliente necesitaba diseñar un sistema de infiltración para aguas tratadas y la permeabilidad estimada en gabinete no se parecía en nada a la realidad del terreno. Ejecutamos ensayos Lefranc a distintas profundidades, con carga variable en los tramos más permeables y carga constante donde la fracción fina era mayor. La diferencia de conductividad hidráulica entre un lente y otro llegó a ser de dos órdenes de magnitud, algo que solo se detecta con medición in situ. El ensayo Lefranc se adapta muy bien a suelos y roca blanda, mientras que el ensayo Lugeon —con obturador neumático y cinco escalones de presión— es el estándar para macizos rocosos fracturados como los que afloran en los cerros isla de la zona. Ambos métodos están normalizados bajo los lineamientos de la NCh1508 y se ejecutan dentro del mismo sondaje, optimizando los tiempos de campaña.
Consideraciones locales
Curicó creció sobre los depósitos aluviales del río Lontué y el estero Guaiquillo, en una zona donde la interacción entre agua subterránea y suelo ha definido buena parte de su historia agrícola y urbana. Ese mismo factor que hizo fértil la tierra es el que hoy impone desafíos geotécnicos serios: la presencia de napas colgadas y acuíferos libres que varían estacionalmente con los deshielos cordilleranos. Ignorar la permeabilidad real del terreno en una excavación para subterráneos o en la fundación de un estanque puede derivar en subpresiones no calculadas, erosión interna de finos y asentamientos diferenciales. La normativa sísmica NCh433 exige considerar el efecto del agua en la respuesta dinámica del suelo, y la NCh2369, aplicable a estructuras industriales, establece requisitos específicos para el control de infiltraciones. Un ensayo Lefranc mal interpretado o ejecutado sin el control de estabilización de niveles puede llevar a un diseño de drenaje insuficiente, con el consiguiente sobrecosto en bombas de achique y reparaciones posteriores.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre el ensayo Lefranc y el ensayo Lugeon?
El ensayo Lefranc se aplica en suelos y roca blanda, midiendo la permeabilidad en un tramo de sondeo sin revestir mediante carga constante o variable. El ensayo Lugeon está diseñado para macizos rocosos fracturados y utiliza un obturador neumático que aísla un tramo de roca, aplicando agua a presión en cinco escalones normalizados. La unidad Lugeon (UL) equivale a 1 litro por minuto por metro de tramo ensayado a una presión de 10 bares. En Curicó usamos Lefranc en los depósitos aluviales del valle y Lugeon cuando la perforación alcanza el basamento rocoso.
¿Cuánto cuesta un ensayo de permeabilidad Lefranc o Lugeon en Curicó?
El costo de un ensayo de permeabilidad en campo en la zona de Curicó varía entre $328.000 y $558.000, dependiendo de la profundidad de ensayo, la cantidad de tramos a medir y el tipo de ensayo requerido. El valor incluye la ejecución in situ, el informe con los coeficientes de permeabilidad calculados y la interpretación hidrogeológica básica.
¿En qué momento de la obra se debe realizar el ensayo de permeabilidad?
Lo recomendable es ejecutar los ensayos de permeabilidad durante la campaña de prospección geotécnica, una vez que los sondajes han alcanzado la profundidad de interés y se tiene la descripción estratigráfica preliminar. De esta forma, se seleccionan los tramos más representativos y se evita perforar nuevamente. En obras de Curicó donde la napa puede variar estacionalmente, sugerimos realizar al menos una medición en época de riego y otra en estiaje para caracterizar la fluctuación.
¿Qué norma chilena regula los ensayos de permeabilidad Lefranc y Lugeon?
La normativa de referencia es la NCh1508, que establece los procedimientos para ensayos de permeabilidad en suelo y roca mediante los métodos Lefranc y Lugeon. Adicionalmente, la NCh433 y la NCh2369 exigen considerar las condiciones hidrogeológicas del terreno en el diseño sísmico, por lo que el dato de permeabilidad obtenido en campo alimenta directamente los modelos de interacción suelo-estructura.